El Comercio
img
Cuernos y entelequias.
img
Jose Manuel Balbuena | 17-08-2017 | 04:34| 0

Foto: DAMIAN ARIENZA, Gijon, Lunes 14 Agosto 2017 FIDMA , izquierda unida Asturias, Gaspar llamazares, ArguellesLo de Gaspar Llamazares con IU se parece mucho a una infidelidad de pareja. Y como todos sabemos, cuando eso pasa dentro de la vida conyugal, nada vuelve a ser igual. Ni la confianza, ni la convivencia, ni la relación en general. Todo ello, pese a que haya habido un perdón manifiesto por el medio, como es el caso. Llamazares creó e inscribió un partido a espaldas de la coalición. Su razón fue que se trataba de una mera una fórmula instrumental para salvaguardar el nombre de «Actúa», que así se llama la nueva formación, sin mayores consecuencias. Ahora bien, esto, como no podía ser de otra manera, no fue entendido así y sentó fatal dentro de sus propias filas. Es más, hubo muchas voces que exigieron de inmediato la dimisión del portavoz parlamentario. El coordinador regional de la formación, Ramón Argüelles, lidió con el desliz como pudo. Vamos, lo de pelillos a la mar. Incluso se dieron un paseo conjunto por la Feria Internacional de Muestras de Gijón, para escenificar que el affaire estaba superado por ambas partes. Sin embargo, la relación quedó muy tocada. Puede que en Asturias miren para otro lado, pero en Madrid no. Han tomado nota y hacen lo de: ni olvido, ni perdono. No hay día en que alguno de los dirigentes nacionales se refiera a Llamazares en tono hosco. Los dardos envenenados vienen uno tras otro, demostrando que existe una guerra abierta y sin concesiones. Empezó el coordinador federal, Alberto Garzón, diciendo que «iba a su bola». Le siguió el secretario de Organización federal, Ismael González, asegurando que «debe hacer lo acordado en la asamblea general». En resumen, que a nivel nacional no piensan poner el cuentakilómetros a cero, por mucho que aquí lo quieran. Entre tanto, en nuestro paraíso seguimos dándole vueltas a la famosa gran coalición de izquierdas: PSOE, IU y Podemos. Sin duda, una entelequia que se lleva barruntando durante toda la legislatura y que, cada vez, parece más irreal. Tanto, que ahora, con este terremoto dentro de IU y sus posteriores secuelas, se hace aún más difícil de creer. Ya nadie ve que pueda llevarse a cabo, salvo que sea por intereses propios. Los socialistas se encuentran inmersos en una campaña de primarias. Todos los candidatos venden esa supuesta imagen de unidad de la izquierda, de la cual, obviamente, ellos serían los líderes. También a IU le interesa difuminar sus problemas con un presunto pacto. En cambio, Podemos es el más tranquilo. Sabe de sobra que no necesita este apaño y, por eso, pone condiciones imposibles. A estas alturas, aunque todavía quede bastante legislatura por delante, casi todo el pescado está vendido.

 

Ver Post >
«Turistificación».
img
Jose Manuel Balbuena | 15-08-2017 | 07:16| 0
00028252

Es como se conoce ahora a la masificación de toda la vida. En estos días, Gijón está a tope. No cabe un alma más. ¿Me molesta? Sí, claro, como creo que a todo el mundo que vive aquí. Los bares que frecuento normalmente se encuentran abarrotados, las playas sin un centímetro libre y me muevo constantemente entre un colapso generalizado. El tráfico, sin ir más lejos, se vuelve denso como un cubo de aceite. En nuestra ciudad hay pocos atascos a lo largo del año, pero en estos días resulta imposible transitar en coche. De repente, se forma una recua de vehículos dando igual la calle, el barrio o la dirección a la que vayamos. En resumen, es un fastidio. Un incordio en toda regla. A nuestro Gijón del alma se le revientan las costuras con tanto visitante. Sin embargo, es algo ya habitual. Siempre ha sido así cada verano. En mayor o menor medida. Durante la crisis, bien es cierto, el número de turistas descendió de forma considerable, sin embargo, con la llegada de una cierta recuperación todo el mundo se ha ido de vacaciones. ¿Podemos hacer algo para combatir esta «Turistificación» que muchos denuncian? Yo diría que poco. En algunos sectores hablan de que las administraciones deben intervenir. Regular este tsunami que en determinados lugares se ha vuelto ya insoportable. Ahora bien, no explican cómo. Es decir, si quieren dejar a los operadores ya instalados (hoteles, casas de aldea, apartamentos, camping, etcétera) en régimen de semimonopolio, impidiendo la entrada de más competencia. ¡Cuidado! Estamos recogiendo lo que un día sembramos. El turismo siempre fue (y será) el recurso de los países pobres. Ningún país avanzado vive de él. Aquí quisimos hacerlo para paliar nuestro declive industrial –ya saben, «ven al paraíso»- y he aquí las consecuencias. Miles de personas buscan solaz al amparo de unas infraestructuras desbordadas. No tengo nada en contra del turismo. Faltaría. Soy un turista más cuando, como cada año y dentro de poco, me voy a dar un paseo por el mundo. No obstante, hay actitudes que me molestan. Hay personas que demuestran mucha prepotencia hacia los lugares donde veranean. Una especie de chulería insoportable y desprecio absoluto por lo autóctono. Les cuento una anécdota. El otro día me encontraba en una pequeña villa asturiana. Un individuo paró el coche en mitad de una calle del centro. Sin encomendarse a nadie, empezó a descargar los bártulos de la playa. Coches pitando, colas y cabreo generalizado. Un policía municipal se le acercó para recriminarle esa conducta y quizá mutarle por cabestro (encima, luego no lo hizo). Su respuesta fue de las que hacen época: «Oiga, que esto es un pueblo».

 

Ver Post >
Desmadre 2017.
img
Jose Manuel Balbuena | 12-08-2017 | 06:05| 0
xirin-guardia-civil-kb7f-u405103595344bh-624x385el-comercio

Desconozco por qué pasa. O sea, en qué punto la libertad se entiende como libertinaje, la fiesta se convierte en una especie de desmadre y la situación se descontrola. El porqué, en definitiva, llega la violencia y el caos se instala en medio de una celebración cualquiera. Sin embargo, sucede una y otra vez. Seguro que vieron las imágenes del Xiringüelu en Pravia ofrecidas por EL COMERCIO digital. En ellas, una horda de gente se vuelve agresiva cerca de las tres de la mañana. El motivo: que habían cortado la música y venta de alcohol a las doce de la noche. Empezaron, ni más ni menos, que a aporrear la barra de un chiringuito de forma extrema. Con contundencia, a golpe limpio y exigiendo que se volviese a vender el agua de fuego. Los puñetazos tenían a los camareros asustados y desbordada a la seguridad privada. En esto, apareció el Séptimo de Caballería: una carga de la Guardia Civil sin contemplaciones. A empujones tuvieron que sacarlos de la carpa y más de uno acabó enfrentándose con la Benemérita. En este sentido, la peor parte nos la llevamos en Gijón. Está a punto de cumplirse un mes (14 de julio) de la brutal agresión que sufrió Germán: un muchacho que había salido a disfrutar de la noche después de trabajar. De hecho, todavía sigue inconsciente y con respiración mecánica. El chaval no acaba de recuperarse de semejante salvajada, mientras van incrementándose el número de detenidos o implicados. En este caso, un simple roce en un bar acabó en tragedia. Un grupo de jóvenes persiguió y apaleó a los amigos de Germán, llevándose él la peor parte. ¿Qué pasa? ¿Es que no sabemos disfrutar de las fiestas sin que haya bronca por medio? ¿Es que vamos a vivir este descontrol cada vez que se celebra algo? Desgraciadamente, en este verano casi no ha habido fiesta sin algún tipo de incidente. Y no ya sólo en las concentraciones multitudinarias como las piraguas en Ribadesella, El Carmín de La Pola o La Descarga en Cangas del Narcea; sino también en las verbenas de barrio. Los disturbios se producen incluso en estos eventos mucho más pequeños y controlables. En La Corredoria (Oviedo), por ejemplo, hubo otra paliza salvaje a una pareja. Como ven, el virus de la violencia –hasta de tipo sexual, lo cual es aún más preocupante- se va imponiendo poco a poco. Esa minoría que entiende la diversión en forma desfase, va ganando terreno a una inmensa mayoría que la quiere disfrutar de forma tranquila. Ojo, hago esta reflexión justo cuando acaba de empezar la parte principal de nuestros festejos de Begoña. ¡Qué nadie nos los estropeé! Tengamos, nunca mejor dicho, una Semana Grande en paz y sin disgustos.

http://www.elcomercio.es/asturias/toda-secuencia-boicot-barraca-5534381934001-20170807200818-vi.html

Ver Post >
Esa purga suave.
img
Jose Manuel Balbuena | 10-08-2017 | 04:34| 0

1502193801858

Antonio Trevín lo explicó de forma lacónica: «El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó». Se refería a su sustitución como portavoz de la Comisión de Interior en el Congreso. Un puesto de relevancia –donde un parlamentario puede brillar como el sol- y que le fue arrebatado en cuanto Pedro Sánchez tomó mando en plaza. Es más, sus continuos choques con la ahora todopoderosa portavoz del Grupo Socialista, Margarita Robles, ya venían de atrás. Siendo Robles diputada había pedido explicaciones a Trevín de forma airada, ante el voto en contra de la Ley de Precursores de Explosivos. El ex presidente del Principado se lo tomó mal. Dijo que era la primera vez que había sufrido una desautorización pública por parte de un compañero. Así, como es lógico, resultaba muy difícil que pudiera continuar. Luego vino lo del «gallinero». Esto es, mandarlo a las últimas filas del Hemiciclo donde iba a estar acompañado por otros «susanistas» represaliados. En una red social comentaba la jugada con fina ironía: «Está justito al lado de la puerta de salida a la entreplanta, tapado convenientemente con columnas y altillos». Finalmente, fue lo que sucedió: Antonio Trevín anunció que se iba en septiembre. Dice que en el actual PSOE se ha perdido la «fraternidad entre los militantes» y ha ganado terreno la «confrontación». Lo hace con un cierto tono de amargura. Sabedor de que en esta nueva etapa no tiene sitio. Que es objeto, como otros, de una purga suave que se está llevando a cabo desde la dirección. En política, las grandes palabras de los vencedores no suelen venir acompañadas por los hechos. Quien toma el poder habla de integración, de que el partido es de todos, de que aquí no sobra nadie, blablablá. Lo mismo que hizo Pedro Sánchez en su vuelta a la secretaría general. Sin embargo, no es verdad. Contó, eso sí, con Patxi López –incluyéndolo en la Ejecutiva- porque en ningún momento le supuso una amenaza; en cambio, ha ido sistemáticamente a por las cabezas relevantes que apoyaron la candidatura opositora. Vean si no. Los «sanchistas» están poniendo candidatos alternativos en los congresos regionales. Nada de consenso. Algunas veces le sale bien y otras no tanto: ejemplo, Valencia con Ximo Puig. Eduardo Madina, quizá también cansado de sus derrotas personales, anunció que lo dejaba y se iba al ámbito privado. A su ex amigo, Antonio Hernando, no hizo falta echarlo, sino que se marchó él solito de la portavocía parlamentaria ante lo que se venía encima. Micaela Navarro, ex presidenta del partido, dicen que va a ser la siguiente. Más claro, el agua: Sánchez no paga a quien considera traidores.

 

Ver Post >
Placeres desconocidos.
img
Jose Manuel Balbuena | 08-08-2017 | 04:05| 0
26564857-k9ob-624x416el-comercio

A mí tampoco me gusta el resultado final. Me refiero a la rehabilitación que está llevándose a cabo en la calle Marqués de San Estaban. No me parece que recupere en absoluto el «espíritu parisino» de tan singular vía, tal y como ofertaba en su día el proyecto ganador. Es más, la veo pobre a más no poder. Verán, en diciembre de 2013 un diseño denominado «Unknown pleasures» (placeres desconocidos) consiguió una puntuación muy superior a los otros doce que se presentaron. Sus creadores destacaban que se quería simular la rue Rivolí de París como gran eje comercial. A partir de ahí vinieron mil y un avatares todos contrarios: un retraso de dos años en el comienzo de los trabajos o la rescisión del primer contrato de adjudicación. Pues bien, como digo, el final de obra que se atisba nada tiene que ver con las fabulosas infografías presentadas. Ni el suelo (completamente vulgar y lleno ya de chicles pegados), ni las famosas costillas (unas láminas rojas insulsas adosadas al techo), ni el aspecto general (mediocre) de una actuación que se acerca casi al millón de euros. Incluso la Junta de Gobierno va a aprobar un modificado del proyecto incrementando su coste en 83.000 euros. El motivo es la escasa iluminación, porque, fíjense, ni siquiera las luces originales planteadas cumplían con la normativa vigente. Hay que cambiarlas para que este desastre no quede encima –igual era casi mejor- medio a oscuras. Así y todo, lo que vamos a tener para nada consigue recuperar esa tan cacareada «majestuosidad parisina» que se pretendía. Personalmente, pienso que se ha perdido una ocasión de oro para hacer las cosas bien. Cuando el Ayuntamiento se pone a remodelar una calle tan especial –con las consiguientes quejas de vecinos y comerciantes- es para obtener una mejora sustancial. Y la pregunta obvia es, ¿se puede hablar de un antes y un después tras esta magra rehabilitación? ¿Podemos afirmar que se ha regenerado de forma clara el entorno de Marqués de San Esteban? Yo diría que no. Que más bien estamos hablando de un lavado de cara y no de una reforma que marque época. Si algo se le achacaba al porticado de tan conocida vía es que estaba viejo. Sucio y dando un aspecto completamente gris a la zona. Esto, es verdad, se ha corregido en buena parte mediante esta actuación. Ahora la piedra de los soportales luce limpia, aunque todavía con alguna pintada, pero seguimos teniendo lo de siempre. Nadie puede hablar, a estas alturas, de que su acabado vaya a ser noble, tal y como se decía en el tristemente ya famoso «Unknow pleasures». Insisto: ¡qué pena, qué oportunidad completamente desperdiciada!

 

Ver Post >
Y de Venezuela, ¿qué?
img
Jose Manuel Balbuena | 05-08-2017 | 11:02| 0
img_0838_1-575x323

A los pocos que soportan esta columna ya se lo había comentado en alguna ocasión: los plenos del Ayuntamiento parecen una ONU, eso sí, ideológica a más no poder. Siempre sale a la palestra una pomposa declaración institucional -propugnada por los mismos grupos, a la postre, Xixón Sí Puede e IU- y que nada tiene que ver con el ámbito municipal. En el último, incluso hubo dos: una, de apoyo a los pueblos indígenas y otra, pidiendo la anulación de un juicio celebrado en Marruecos contra activistas saharauis. Anteriormente, y tras haber levantado una gran polémica, se había aprobado el famoso boicot a Israel que tuvo que ser revocado a última hora. Ya saben, lo del partido de fútbol entre selecciones donde fuimos noticia de portada porque, de la noche a la mañana, éramos antisemitas. Que oigan, está muy bien si nuestros ediles no tienen otra cosa que hacer, pero así salen luego los plenos: largos, aburridos y en más de una ocasión completamente insufribles. Con todo, me sigue llamando la atención el terrible sesgo ideológico de esta Naciones Unidas que tenemos montada. Los apoyos repartidos van inevitablemente hacia el mismo lado: escorados a la izquierda. Apuntalando causas o países que se consideran afines. Lo demás, directamente, no existe. Tomen si no el ejemplo de Venezuela. El país lo está pasando fatal. Se encuentra luchando para que la negra noche de la dictadura no caiga sobre él. La colonia venezolana –unos mil en Asturias- incluso organizó un referéndum en la plaza del Instituto. Hace unos días sacaron las urnas a la calle para contrarrestar esa ignominiosa Asamblea Constituyente de su presidente, Nicolás Maduro. Sin embargo, desde el Ayuntamiento ni una palabra. Aunque el pueblo venezolano esté al borde del colapso total, las declaraciones de apoyo son para otros. Da igual que los vínculos de nuestra ciudad –y por ende del Principado- sean históricamente muy sólidos: unos 6.293 emigrantes asturianos y sus descendientes viven allí. En Gijón, sin duda, se ignora a Venezuela y el estado fallido en que se ha convertido. Algo que también pasó con México y el muro de Trump, pese a que en nuestra bahía se construyen barcos para allí por encargo. Como ven, en política todas las cosas son del color del cristal con el que se mira. En este caso, un vidrio deformado que ve la realidad según le interesa. Aquí tenemos debates sobre medio mundo, nos metemos de lleno en el activismo político sin venir a cuento, transformamos el Consistorio en una especie de Ministerio de Asuntos Exteriores… pero utilizando siempre el mismo carril de la calzada: el izquierdo.

 

Ver Post >
¿Lo sabes ya, Pedro?
img
Jose Manuel Balbuena | 03-08-2017 | 05:16| 0
images

Tal parece que no. Me refiero al concepto de nación. Si recuerdan, en uno de los momentos memorables de las primarias socialistas, Patxi López se dirigió en pleno debate a Pedro Sánchez de esta manera: ¿sabes lo que es una nación? El entonces aspirante y ahora secretario general respondió de forma difusa, como si se hubiese metido en mitad de la niebla. «Es un sentimiento que tiene muchísima ciudadanía por razones culturales, históricas o lingüísticas», dijo. A lo que López remató explicando la historia 200 años atrás y sentando cátedra. Pues bien, o Sánchez sigue sin tener claro lo que es una nación, o no ha sabido trasladarlo a sus compañeros. Lo digo porque en cada uno de los congresos regionales del PSOE sale una cosa distinta. El 39º congreso federal dejó sentadas las bases sobre una supuesta plurinacionalidad. Sin embargo, en Valencia, Ximo Puig, apuesta por un federalismo asimétrico sin concesiones. Es decir, unas comunidades serían de primera –incluso más que ahora- y otras de segunda. Digo más, los socialistas valencianos cerraron su congreso con una inquietante declaración: el reconocimiento al «País Valenciano» como «sujeto político». Pregunto, siguiente paso, ¿será acaso la independencia? En Andalucía, Susana Díaz, es la única que se enfrenta frontalmente al modelo de Sánchez. Lo rechaza y apuesta por un «federalismo cooperativo» donde prime la igualdad. Teme que los privilegios de algunos territorios (léase Cataluña) se acaben imponiendo. En Baleares hablan de «miniestados isla», al modo y manera de la antigua Venecia. En Extremadura, Guillermo Fernández Vara, pasa de puntillas por el asunto y dice que «sólo es un concepto». En Cantabria, Castilla-La Mancha o La Rioja ni siquiera incluyen en sus textos esta resolución del máximo órgano socialista. ¿Sigo? Lo que está claro es que esta concesión al socialismo catalán –no se puede calificar de otra manera – va a salir cara. Por su lealtad -«¡Aguanta, resiste, líbranos de Rajoy!», gritaba el bailarín Miquel IcetaPedro Sánchez abrió un debate artificial con el consiguiente barullo. Justo en el peor momento, porque, bien es cierto, si algo necesita el PSOE en la actualidad es calma. Huir de los ídolos de barro y centrarse en lo que siempre fue: un partido de gobierno que tiene claro la idea de país. Sin embargo, está sucediendo todo lo contrario. Cada uno interpreta eso de la plurinacionalidad a su manera y según le interesa. Da la impresión de que no existe un único partido, sino 17 chocando entre sí como partículas atómicas. La vertebración territorial parece haber saltado por los aires. Y todo por recoger unos cuantos votos perdidos del nacionalismo.

 

Ver Post >
Seguirá siendo el rey.
img
Jose Manuel Balbuena | 03-08-2017 | 05:24| 0
unknown

Tiene miga el «Estudio de rentabilidad del proyecto de penetración del ferrocarril en Gijón», elaborado por la consultora pública Ineco. En el mismo, se trata de averiguar la influencia que tendrá el metrotrén – ya saben, ese enorme agujero que cruza la ciudad y está lleno de agua- cuando se ponga en marcha. Según el mismo, el trasvase grande de pasajeros se producirá con los autobuses interurbanos, mientras que los urbanos y, sobre todo, el coche como medio de transporte, no se resentirán en tanta medida. Es más, en este último caso apenas pierde usuarios. Esto es, pese a que el nuevo Plan de Movilidad lo penaliza y le hace reptar por las calles llevándolo a circular a veinte por hora; los técnicos del Ministerio de Fomento dicen todo lo contrario: seguirá siendo el rey. Es cierto, no obstante, que el estudio se nos hace un poco antiguo: fue realizado antes de la crisis. Sin embargo, en opinión de los expertos todavía sigue muy vigente. Consideran que su metodología es correcta y que las cosas van a cambiar muy poco. Recapitulemos, pues, la información que nos da. El metrotrén –ese glorioso día en que lo veamos- tampoco va a darle la vuelta a nuestros hábitos de transporte de forma radical. Aproximadamente, la mitad de los desplazamientos van a seguir siendo en vehículo particular. En el Ayuntamiento, ratificado por el Foro de Movilidad, tienen prevista una ciudad en la que básicamente se expulsa al vehículo particular de la misma. Se le obliga a estacionar fuera mediante los llamados aparcamientos disuasorios, o se le baja dramáticamente la velocidad hasta igualarla casi con la del peatón. Pregunto, ¿no estamos quizá adoptando un modelo equivocado? ¿No estamos poniendo demasiadas a trabas al coche, a pesar de que va seguir siendo su uso mayoritario? Por último, en Fomento también nos dejan claro la rentabilidad de una infraestructura que costó 138 millones de euros: será negativa. No ven ni por asomo que algún día el coste se compense vía venta de billetes. Habla incluso de que dos décadas después –y funcionando a tope- tampoco estaría pagada la obra. Eso sí, manifiestan que tendría beneficios desde el punto de vista social, medioambiental o económico. En fin, entiendo que esto no es algo especialmente preocupante. De ninguna manera son rentables las líneas de AVE –salvo un par de ellas- y ahí están. Digo más, todo el mundo quiere tenerlas a la puerta de casa. Por ese lado, diría yo, la sorpresa sería casi lo contrario. Ahora bien, es mucho peor tener un túnel vacío y creando problemas –vamos a ver en qué acaba lo de haber dejado que se inundara- a que esté con trenes y sin rentabilidad.

 

Ver Post >
Tres en raya.
img
Jose Manuel Balbuena | 29-07-2017 | 05:13| 0
26369507-kxpc-624x416el-comercio

Recordemos la historia. Gijón perdió en septiembre de 2014 su autopista del mar con Nantes. Dijimos adiós al último barco pese a que la línea se había inaugurado con toda la fanfarria –ministros de Fomento españoles y franceses incluidos- apenas cuatro años antes. La naviera concesionaria (Ldlines) adujo que la explotación no era rentable y se fue por las buenas. Eso sí, previamente había cobrado las cuantiosas subvenciones europeas (30 millones de euros) puestas a su disposición. A partir de ahí, la nada. Asegurar que se iba a volver a poner en marcha a los pocos meses, cuando en realidad no había ni siquiera un proyecto fiable encima de la mesa. Así fuimos dando tumbos hasta que… Puertos del Estado se puso las pilas. Esto es, se tomó en serio lo de buscar una compañía para reanudar el servicio y empezó a moverse. En mayo de este año contrató a una consultora especializada –«Shipping Business Consultants», se llama- para vender las bondades de nuestra autopista al mundo. Y claro, cuando se cree y se trabaja llegan los resultados: parece ser que la naviera mediterránea Balearia está muy interesada en reanudar la conexión con Saint Nazaire por ferry. Es más, incluso hay un compromiso por parte de las tres administraciones –estatal, autonómica y local- para incentivar su reapertura. Es decir, mientras la subvención europea serviría para reformar el barco y realizar algunas infraestructuras, las pérdidas de explotación iniciales estarían sufragadas por Puertos del Estado, Gobierno asturiano y Ayuntamiento al alimón. Desconocemos, bien es cierto, en qué cuantía y durante cuánto tiempo. Sin embargo, este trabajo conjunto es algo que no habíamos visto hasta ahora. Esta sintonía, esta forma de apoyar a nuestra conexión marítima sin fisuras, da buena prueba de que, al menos, en el Principado, se respira un ambiente muy diferente con respecto a Gijón. El consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra, ha traído consigo otro talante y se nota. Dicho esto, que tenemos tres en raya, es necesario no cometer los mismos errores que la primera vez. O sea, que la naviera se comprometa de verdad y no sólo por el dinero público. Ignoro qué tipo de garantías se exigirán, ni cómo se va subsidiar a la compañía; ahora bien, sería frustrante volver a vivir la experiencia anterior. Muchas empresas quedaron literalmente tiradas –las pizarras de León, por ejemplo- por la suspensión del servicio. La imagen de El Musel –y por ende de la ciudad- quedó por los suelos. Por eso, porque el gato escaldado del agua caliente huye, entiendo que lo más importante es la solidez del proyecto y no las ayudas. Al fin y al cabo, el dinero siempre se acaba.

 

Ver Post >
Rajoy y el espectáculo.
img
Jose Manuel Balbuena | 29-07-2017 | 05:16| 0
624x385_rajoy-k6xd-624x385rc

La comparecencia de Mariano Rajoy ante la Audiencia Nacional levantó mucha expectación. Digo más, toda la del mundo. El número de medios de comunicación por metro cuadrado fue infinito. Cámaras, reporteros, fotógrafos y seguridad por doquier. Al fin y al cabo, no todos los días acude a los tribunales un presidente de Gobierno, aunque sea en calidad de testigo. Pues bien, en tan alta instancia se juzga lo que podríamos denominar el origen del «caso Gürtel»: la campaña electoral de 2003 en dos municipios madrileños, Majadahonda y Pozuelo. Ahí, presuntamente, fue donde nació la conocida trama de corrupción que ha traído por la calle de la amargura al Partido Popular. Rajoy era en aquel momento secretario general y, por tanto, orgánicamente, no dependía de él la financiación del partido. Así lo habían manifestado también sus antecesores en el cargo: Francisco Álvarez Cascos, Javier Arenas o Ángel Acebes. De ese hilo, pues, poco se podía tirar, pese a que fue interrogado hasta en siete ocasiones sobre el tema. Su labor, repitió hasta la saciedad, era política y no económica. Sin embargo, lo interesante estaba en las preguntas que le iban a hacer desde las acusaciones particulares. A la postre, sobre lo que ha traído consigo el lodazal de la Gürtel. Esto es, la presunta caja B del partido, los sobresueldos en negro, las relaciones con su líder, Francisco Correa, etcétera. El Presidente estuvo sereno. Respondió a las preguntas con soltura gracias al guion que llevaba preparado de antemano, pero se le notaba incómodo. En absoluto dio sensación de nerviosismo, a pesar de que en algunos momentos se mostró tenso. Eso sí, contestó con cierta chanza -a la gallega dijo él- a alguna pregunta chorra por parte de los letrados y, en general, fue el presidente del tribunal quien atajó las cuestiones incómodas. Recuerden: «sensu stricto» ayer no se juzgaba a la trama en su conjunto. Resumiendo, el gran espectáculo que se montó no ha servido para nada. En la Gürtel -diez años después- casi todo el pescado está vendido. Poco más, se puede aportar -y menos cuando hay que atenerse a una disciplina procesal- que no hayamos escuchado ya. Una última cuestión es cómo va influir electoralmente en el PP este juicio. Es decir, si le costará votos. Para mí, los grandes pecados en materia de corrupción fueron expiados por los populares en los comicios previos. De hecho, han ido perdiendo la mayoría absoluta hasta llegar a la situación actual: a merced de un Parlamento en gran parte hostil. ¿Puede recibir aún mayor castigo? Es posible, aunque creo que bastante improbable. Sus rivales, véase el PSOE, también pasan por su propio calvario.

 

Ver Post >

Últimos Comentarios

kika47_1390494074313 31-03-2017 | 21:30 en:
Nos la cuelan.
kika47_1390494074313 26-03-2017 | 09:43 en:
¡Vaya semanita!

Etiquetas

Otros Blogs de Autor