El Comercio
img
LA CATALUÑA BICÉFALA
img
Juan Neira | 09-02-2018 | 23:37

Las tres fuerzas que conforman el espacio parlamentario del independentismo (JxCat, ERC, CUP) ultiman la fórmula esperpéntica con la que pretenden dar una solución a la gobernabilidad de Cataluña. Hay acuerdo en tener una doble representación en Bruselas y Barcelona y, también, en aceptar que Carlos Puigdemont es el líder máximo del movimiento independentista al que debe obediencia el resto de los dirigentes. Discrepan en la manera de establecer la compleja representación institucional entre las dos sedes y en la forma de protocolizar la jefatura de Puigdemont. Para JxCat lo mejor sería reformar en el Parlamento la Ley de Presidencia y Gobierno de la Generalitat para crear el consejo de la república que presidiría Puigdemont en Bruselas. Sería elegido presidente a través del Parlamento. ERC no quiere volver a transgredir la legalidad y propone que una asamblea de cargos electos unja a Puigdemont como presidente y se constituya de manera informal el consejo de la república. En ERC quieren mantener al margen al Parlamento para evitar que el Tribunal Constitucional considere ilegal la creación de nuevos órganos de la Generalitat y la propia reelección de Puigdemont. ERC pretende que todo sea muy simbólico, menos para elegir al presidente efectivo de la Generalitat, que se haría entre los 135 diputados en la Cámara autonómica.

ERC acepta que la Presidencia sea ocupada por Elsa Artadi, la persona elegida por Puigdemont. Una mujer joven, economista con brillante currículo (doctora en Harvard, profesora de universidades de Italia y China, miembro del comité científico del Banco Mundial, así como consultora del mismo en Washington), que entró en política de la mano de Mas-Collel, el consejero de Economía con Artur Mas, y fue directora general de tributos y coordinadora interdepartamental en Presidencia. Su peso político es muy escaso; los medios de comunicación empezaron a informar sobre ella en las semanas previas a las elecciones del pasado 21 de diciembre. Fue entonces cuando se creó la llamada lista del presidente. Reúne las dos características que necesita Puigdemont: ajena al aparato de PDeCAT y fiel a su persona. Con esos mimbres armará la bicefalia en el poder: Puigdemont y sus seguidores, organizados en el consejo de la república, mandarán desde Bruselas, y Elsa Artadi, al frente de un gobierno legal y con mayoría en el Parlament, llevará al Diario Oficial de la Generalitat las órdenes que le lleguen desde la capital de la UE.

Sobre el autor Juan Neira

Otros Blogs de Autor