Blogs

Juan Neira

LARGO DE CAFE

TRIUNFOS Y CONCESIONES

La crisis catalana avanza a golpe de citas decisivas. El siete de septiembre iba a marcar un antes y un después en el camino hacia la independencia; el referéndum del 1-O se presentó como el ser o no ser de la Cataluña autodeterminada; el pleno del Parlament, posterior al referéndum, iba a ser el gran día de la declaración unilateral de independencia; el pasado sábado suponía el momento estelar del restablecimiento de la democracia, con la aplicación del artículo 155 de la Constitución; el próximo viernes será el día en que se concretará la intervención del Estado. Todas las fechas citadas estaban marcadas en rojo en el calendario de la crisis catalana, pero ninguna sirvió para poner punto final.

La tramitación parlamentaria del artículo 155 de la Constitución ha ganado en interés por la probable presencia de Puigdemont en el Senado, dispuesto a argumentar en contra de la medida. Si al finalizar la jornada del referéndum le dicen al “president” que tres semanas más tarde iba a viajar a Madrid para pedir en la Cámara alta que el Gobierno no interviniese en Cataluña no se lo hubiera creído. Recordemos que una vez conocidos los resultados amañados de la consulta, Puigdemont manifestó que había que hablar con el Estado, pero no con Rajoy, al que daba ya por definitivamente descalificado tras la intervención de la Policía. Si se repasa el mes y medio que llevamos con la crisis catalana abriendo las informaciones de los medios podemos sacar la conclusión de que la Generalitat, en particular, y el independentismo, en general, están perdiendo la contienda. Esa es la parte positiva.

La parte negativa viene de las concesiones realizadas. No me refiero a que se les haya dado esto o lo otro, sino la veracidad que se otorga a sus mentiras y la seriedad con que miramos sus patochadas. Es realmente estrafalario que a estas alturas vaya el presidente de la Generalitat a Madrid a criticar el artículo 155, cuando él y sus compinches hicieron todo tipo de ilegalidades, desde pisotear las leyes hasta trazar planes ocultos para hacerse con los resortes administrativos del Estado en Cataluña. Lo grave no es lo que digan Puigdemont, Junqueras y compañía, sino toda esa suma de políticos, periodistas y espontáneos que hablan del 155 como si su aplicación llevase inherente el toque de queda. Sin embargo, organizar una consulta con más trucos que las de Nicolás Maduro, con urnas opacas y Puigdemont dictando el resultado, es una actividad respetable.

Temas

por JUAN NEIRA

Sobre el autor


octubre 2017
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031