El Comercio
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Autor: albertodelriolegazpi_62010
Capillas de luces y sombras
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Alberto del Río Legazpi | 13-05-2018 | 11:18| 0

No son todas las que eran algunas han sido gastadas, unas por el tiempo y otras por los tiempos que corren.

            Avilés ha sido pródiga en capillas y tomen el término en su más amplia acepción. Estos pequeños templos se prodigaron en el recinto urbano y en la zona rural. Me voy a referir a los que siguen plantadas en su sitio dibujando un arco de amplio espectro que abarca desde la predominante ermita de La Luz a la tan artística como encerrada, acosada y acorralada capilla de los de Las Alas (a la que el personal, por economía expresiva, sigue llamando ‘de Los Alas’).

Ermita de La Luz (Foto en Museo del Pueblo de Asturias)

Ermita de La Luz (Foto en Museo del Pueblo de Asturias)

            Y entre medias están las capillas encendidas o sea abiertas. Y también las apagadas, generalmente de uso privado, desaparecidas unas y clausuradas otras.

Las capillas encendidas están abiertas, aunque no continuadamente, al visitante. Es el caso de La Luz, un episodio aparte. Allí mismo, en Villalegre, unas ruinas en la calle principal nos remiten a Santa Apolonia, capilla tan apagada como arruinada.

Cerca, en el antiquísimo Llaranes, está San Lorenzo capilla histórica –un episodio aparte– como canta su ventana prerrománica.

            Luego, en el centro urbano y formando parte del casco histórico, están las famosas de San Pedro en la calle Rivero, de Jesusín (cariñoso diminutivo con el que la población avilesina ha venido conociendo desde hace tiempo a Jesús de Nazaret) en la espectacular calle Galiana y la medieval de Las Alas situada a un costado de la iglesia de San Antonio en la calle La Ferrería. Las dos últimas ya han sido episodio aparte.

La entrada a la antigua capilla estaba por donde luego se instaló la taquilla del cine.

La entrada a la antigua capilla estaba por donde luego se instaló la taquilla del cine.

            Avilés también contó con capillas apagadas, las de propiedad privada hoy cerradas. Por ejemplo en el palacio Ferrera su capilla ha pasado a ser ‘La Capilla’ comedor de lujo del hotel. En el de Camposagrado sigue al aire, en la torre derecha, el arco que unía al palacio con su desaparecido oratorio. Más grotesca es la situación de la del antiguo palacio de Llano–Ponte que pues al ser reconvertido en salón de proyección cinematográfica (llamado Marta y María) hace cerca de 70 años fue lamentablemente destruido el interior del edificio y la taquilla incrustada justamente en la puerta de la capilla, que tenía acceso desde los soportales del exterior.

            También hay tres destacadas mansiones donde su capilla ha corrido distinta suerte. La casa de Eladio Muñiz (esquina de las calles Cuba y La Cámara) sigue conservándola, pero en la de Arias de la Noceda –calle Galiana– su pequeña capilla neogótica es hoy el archivo de los servicios municipales que hoy alberga el edificio. Y en La Lleda, camino de Miranda, en la antigua casona de los Carreño sigue existiendo una más que curiosa capilla con un pequeño y encantador retablo barroco.

            Pero volvamos al argumento inicial, o sea La Luz y Los Alas.

Arco que unía el palacio de Camposagrado con su desaparecida capilla.

Arco que unía el palacio de Camposagrado con su desaparecida capilla.

            La ermita de La Luz, a 107 metros sobre el nivel del mar, es la altura totémica (junto con el Gorfolí) del Avilés urbano. Desde ella se domina la ciudad, su zona industrial y la desembocadura de la ría en el océano Atlántico. Quizá hay mejores vistas desde otros lados, pero ninguno tan cargada de mitología como este monte de La Luz, donde se exhibe el pequeño templo construido en el siglo XVIII, parece que sobre otro más antiguo, dedicado a la Virgen de La Luz actual patrona de Avilés, cuya imagen, si es mirada con detalle, es de llamar la atención.

            Y sin embargo en la capilla de Las Alas la luz no acaba de entrar y eso que está en pleno centro del casco histórico de Avilés a un costado (pero independiente aunque no lo parezca) de la actual iglesia de San Antonio, que fue durante siglos la parroquial de San Nicolás de Bari, cuando la villa estaba amurallada, Avilés era la segunda población de Asturias después de Oviedo y además mandaba mucho –por vía marítima– en el norte atlántico peninsular. Hay gente que desconoce su ubicación, de tan escondido como está este monumento del siglo XIV alabado por historiadores en general y expertos del gótico en particular. Tan hermoso como humillado.

            -Sólo al diablo se le ocurre!… Convertir el espacio que hay delante de la capilla en patio de luces con tendales y todo ¿Dónde se vio?… Me comentó, Sofía Legazpi, una vez.

            En Los Alas debería hacerse la luz algún día. Ya tarda.

 

Aspecto del 'cerco' a la capilla de Las Alas

Aspecto del ‘cerco’ a la capilla de Las Alas

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Milagro en Avilés
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Alberto del Río Legazpi | 06-05-2018 | 1:35| 0

Una ciudad española donde los palacios se convierten en cines y los cines en iglesias.

             Usted puede confesar su perplejidad ante la reconversión en asador  -esa parece que ser la intención- de lo que antes fueron salas cinematográficas Marta y María y mucho antes palacio de Llano–Ponte. Me refiero al solar número 5 de la calle Rivero de Avilés.

Palacio de LLano-Ponte

Palacio LLano Ponte(Foto Museo Puebo Asturias)

            El deterioro de dicho palacio comenzó cuando lo vendieron Genaro de Llano–Ponte Prada y su esposa, la marquesa de Ferrera, para trasladar su residencia familiar a otro inmueble. Los que vinieron detrás no respetaron arte ni parte. Comenzaron en 1928 cuando fue reacondicionado como centro educativo al comprarlo el sacerdote Cándido Alonso Jorge (hermano del famoso arquitecto) que se llamaría Liceo Avilesino. Al comenzar la guerra civil de 1936 se clausura el colegio y el gobierno municipal –que había permanecido fiel a la República– lo destina a cuartel de milicianos republicanos, pero cuando las tropas de Franco entran en la ciudad le dan uso como convento provisional de las monjas Carmelitas de Oviedo a las que habían destruido el suyo.

            Más tarde, entre el regreso de las monjas a la capital de Asturias y la compra del palacio por una empresa particular, el patio del edificio fue usado por ejemplo como recinto de peleas de gallos y también combates de luche libre.

Iglesia donde fue cine Canciller.

Iglesia de Cristo Rey, antes cine Canciller.

            Hasta que la empresa Prafel que lo había adquirido, acometió la obra para convertirlo en una amplia sala cinematográfica que llevaría el nombre de Marta y María, destruyendo el interior del inmueble llevando por delante salas y salones que dejaran sitio a un gran patio de butacas. Desde entonces (1949) solo queda la fachada del palacio que durante 64 años se dedicaría mayormente al cine aunque había nacido también con vocación de ofrecer teatro. En 2013 se clausuran las proyecciones cinematográficas y el local se cierra al público; en los medios de comunicación salta la noticia de que sería reconvertido en un gigantesco asador. Hasta el momento el nuevo negocio está fuego lento.

            Tiene el lector todo el derecho a sentirse confundido o asombrado por tan drástico cambio de palacio (hoy solo de fachada) a cine para terminar, parece ser, asando chorizos criollos o costillas de cerdo. Pero ha de saber también que Avilés da mucho de sí en esto de las transmutaciones de edificios. Tanto que alguna de ellas fue considerada, por algunos pocos, en todo un milagro. Hablo del caso ocurrido en Versalles (el de Avilés, que no el de Paris) con el Canciller, magnífico local cinematográfico domiciliado en la calle Pelayo, que inaugurado en 1979 cerró sus puertas en 1986  convirtiéndose –en un visto y no visto– en la iglesia de Cristo Rey con la categoría de parroquia del barrio.

Antiguo hall de cine, hoy 'pórtico' de la iglesia.

Antiguo hall del cine, hoy ‘pórtico’ de la iglesia.

Los más pasaron del asunto como si nada, que es lo que suele acontecer. Pero los hubo que consideraron que aquello bien podía haber sido un efecto reflejo de la anunciada visita que tres años más tarde efectuaría a Covadonga el Papa Juan Pablo II.

Por el contrario, otros dieron en creer que el defecto/cine se había transformado instantáneamente (premisa fundamental del milagro) en efecto/divino. Una conjunción entre lo onírico y lo inquietante que para sí quisiera el cineasta Luis Buñuel que gustaba definirse como ‘ateo gracias a Dios’.

Y así lo que fue una fábrica de sueños intrascendentes pasó a serlo de transcendentales. El escenario mudó a altar mayor y feligresía ocupó espartanos bancos de madera en lo que había sido patio de cómodas butacas. Desaparecieron los haces de luz sobre la pantalla y volvieron los cirios al escenario.

Al fondo el antiguo cine, hoy iglesia de Versalles. Aún les queda Hollywood...

Al fondo el antiguo cine, hoy iglesia de Versalles. Aún les queda Hollywood…

La verdad es que aquello, seguían pensando algunos, podía ser considerado toda reconversión histórica y sociológica relacionada con la crisis del comunismo. Y añadían que como la reconversión industrial (con Ensidesa dando tumbos y el tembleque instalado en la población avilesina) estaba por venir pues mejor sería que, mientras llegaba, Dios nos cogiera a todos confesados y viendo en directo una aplicación práctica de ‘El Evangelio según San Mateo’ de Pasolini y no algún ‘ET. El extraterrestre’ de Spielberg. Máquina de cine y videoproyector fueron desmontados, pasando de la catódico a lo católico.

El caso aquí narrado puede sorprender a quienes no lo conocieron, pero fue algo sencillo, con mucho fondo eso sí, aquel hecho de transformar un cine en una iglesia. Tómenlo como un cambio de imagen, mejor dicho de imágenes.

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Radiografía de Avilés
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Alberto del Río Legazpi | 29-04-2018 | 11:17| 0

Realizada, hace un siglo, por el doctor  Villalaín en su ‘Topografía médica de Avilés’ 

        Hace más de un siglo, en 1912, uno de los mas polifacéticos personajes de la historia local, José Villalaín, le tomó el pulso al concejo avilesino. Radiografió a la sociedad que vivía a orillas de la Ría y a la del interior, auscultó animales racionales e irracionales y  realizó pertinentes análisis de geografía física y humana. 

        Reunió datos y diagnóstico y lo plasmó todo en un detalladísimo informe titulado ‘Topografía médica de Avilés’ que fue editado en Madrid, en 1913, por Est. Tip. De los Hijos de Tello (Impresor de Cámara de Su Majestad) y premiado por la Real Academia de Medicina. 22-radiografia-villalain-lva-a-menos-pixels-jpg

        Era la primera vez que se estudiaba al concejo de Avilés con tal rigurosidad lo que ha convertido a este libro, de 106 páginas, en un documento histórico. También lo haría con los municipios de Castrillón, Illas, Corvera, Gozón, Carreño, Soto del Barco y Luarca.

        ‘Topografía médica de Avilés’ es una de las obras más destacadas de José Villalaín Fernández (Navia, 1878 – Salinas, 1939) médico, escritor, botánico, periodista, dibujante, músico y que sé yo cuantas cosas más (ver La Voz de Avilés, domingo, 23 de octubre de 2016).  

        Al hablar de la historia de Avilés pide disculpas pues no ‘es cosa de andar los médicos por terrenos vedados’(aunque irremediable, y afortunadamente, lo incumpla). Por las mismas dejo aparte sus cifras y datos sanitarios -pues son episodio aparte- entresaco diversos comentarios que ayudan a ver como era Avilés hace un siglo.

        Informa Villalaín que la villa tenía 12.900 habitantes repartidos en 2.066 edificios de los cuales son de un piso 862; de dos 960 y de tres o más 345. Y a esto hay que añadir los hórreos y cabañas, de la zona rural, con la que la cantidad total asciende a 2.220.

        En el ámbito rural Villalegre saca nota por ser lugar de residencia de indianos que por venir de América estaban ‘instruidos en achaques de higiene’. La falta de limpieza era algo que obsesionaba a Villalaín  y por eso suspende a La Magdalena barrio ‘bastante sucio y que deja mucho que desear en cuanto al desagüe de las letrinas’ algo en lo que aprueba San Cristóbal ‘población relativamente higiénica. Miranda no lo es’. También el barrio de Sabugo es ‘sucio y poco higienizado ’ Y afirma ‘que gran parte del mejoramiento de la higiene va haciéndose gracias al Fray Ejemplo de los americanos’, en alusión  a los emigrantes avilesinos que regresaban de América.

Calle Bances Candamo, en el barrio de Sabugo.

Calle Bances Candamo, en el barrio de Sabugo.

        En cuanto al centro urbano, las calles antiguas estaban empedradas, el alcantarillado dejaba que desear y el servicio de agua era deficiente. En su opinión Avilés, su conjunto urbano, está acubanado; le parece una población de Cuba salpicada de vetustas casas hidalgas. Ítem más, ‘en la música popular avilesina hay mucho de Cuba’, refiriéndose obviamente a las habaneras.

        En el municipio había siete médicos, seis farmacias y un veterinario municipal. La sanidad era, mayoritariamente, cosa benéfica. No hay más que ver que el principal centro médico de entonces llevaba el nombre de Hospital de Caridad, estaba en la calle Rivero y había sido construido en 1515 como Hospital de Peregrinos del Camino de Santiago. Actuaba como una Casa de Socorro, pues cuando la cosa pasaba de castaño oscuro la persona enferma era llevada a Oviedo e ingresada en el Hospital Provincial. Por otro lado, señala el doctor, que ‘Avilés tiene fama en la provincia de dar un buen contingente al Manicomio Provincial y es una triste verdad’. Un tremendo dato.

         José Villalaín ve al avilesino de entonces ‘hospitalario, sombrío, decidor y en ocasiones jovial. Su tristeza acaso sea efecto del cielo que no siempre está azul ni invitando a cantar la alegría de vivir’. Refiere que se estaban abandonando las tradiciones y que ya solo quedaban las danzas primas, un exagerado amor a la villa nativa y el mercado de los lunes.22-radiografia-de-hace-un-siglo-plaza-pescaderia-0014-coloreada

        Las formas de vida, aparte de las artes liberales, derivaban de la agricultura (rama ganadería), también del comercio (que surtía a la población y a otras menores próximas) y sobre todo al sector industrial compuesto por fundiciones, calderería, tejeras, industrias de madera (dos fábricas grandes: José Cueto y Castro Maderas), flotilla de vapores pesqueros, salazón (de cerdos y pescados), una fábrica de vidrios, otra de curtidos y todo lo generado por el movimiento del puerto (principalmente carbones, minerales y granos). Había, dice el autor, un gran contingente de obreros.

        En el aspecto educativo y en el centro urbano, eran cuatro las escuelas públicas existentes, dos de niños y dos de niñas; también trece escuelas particulares y dos colegios de Segunda Enseñanza; una Escuela de Artes y Oficios; una Academia de Música, donde los músicos de la Banda Municipal enseñaban solfeo gratuitamente a quien quisiera aprenderlo. En cuanto a la periferia o sea San Cristóbal, Villalegre, Miranda y La Magdalena había en cada uno de esos barrios una escuela de niñas y otra de niños. No era extraño, pues, que en el concejo hubiera poco analfabetismo. 

José Villalaín Fernández. (1878-1939)

José Villalaín Fernández. (1878-1939)

        La población penal era muy pequeña. Estaba prohibida la mendicidad por lo que a los indigentes que llegaban al concejo se les atendía en la Asociación de Caridad donde se les daba cama, cena y un socorro para que el día siguiente abandonasen Avilés. A los gitanos no se les permitía acampar en la villa.

        También detalla que ‘Las iglesias antiguas son malas. La nueva de Santo Tomás [la de Sabugo nueva] es hermosa y buena, pero le hace falta calefacción. El cementerio es bueno. Los teatros son dos e higiénicos. Y los urinarios públicos, escasos y poco surtidos de agua, son higiénicamente ‘la vergüenza de Avilés’. 

        El diagnóstico final de Villalaín, fechado en 1912, es que ‘con buena voluntad por parte de todos sería Avilés una población ideal dentro del clima cantábrico. Por ahora es bella y bastante sana; pero más valiera que fuese sana por completo aun a costa de su belleza’.

        El famoso doctor nunca sabría que Avilés sería declarada años más tarde (en 1981), ‘ciudad de atmósfera contaminada’. Le hubiese dado algo.

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Lo que vale un peine en Avilés
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Alberto del Río Legazpi | 22-04-2018 | 11:14| 0

    De vez en cuando el gobierno municipal de Avilés mueve el cesto informativo y salen a relucir perlas como el precio de casas, cosas y cosos que tiene repartidos por el término municipal.

    Curiosidades que puestas en euros ayudan a muchos (los que creen que la letra con euros entra) a comprender el valor de edificios, objetos y lugares de uso público que tenemos delante de las narices, o de calles y parques que pateamos continuamente y que un día nos descubre el Ayuntamiento que resulta que también tienen un precio como la viñeta o el recibo de la luz. Desde el parque de Ferrera hasta las espadas de Pedro Menéndez de Avilés.foto-2-22-lo-que-vale-ayuntamiento-reluciente

    Al mediodía del viernes 25 de mayo del año 2005 y cuando pasábamos por delante de la urna donde se exhiben dichas espadas, en la primera planta del Ayuntamiento, el cineasta Gil Parrondo preguntó en voz alta, pensando que no habría respuesta, sobre su precio y se encontró con la del poeta Ángel González.
       -A algunos de los enemigos de su dueño seguro que les costó muy caro.

    Los tres sonreímos y luego ya abiertamente reímos cuando aclaré que, oficialmente, las dos espadas (réplicas de las tenidas por auténticas, y que parece que tampoco lo son según tiene investigado Francisco Mellén, depositadas en la Real Armería y en el Museo Naval de Madrid) estaban valoradas en 3.005,06 euros.

    No me inventaba nada, ya que según había informado públicamente el Ayuntamiento de Avilés el año anterior, Pilar Varela (entonces concejala de Hacienda, hoy consejera del Principado de Asturias y entre medias de ambos cargos alcaldesa de Avilés) había encargado a un equipo de expertos la realización de un inventario de todos los bienes municipales. Más tarde, en 2012, me consta que se hizo un nuevo inventario que será un episodio aparte, pero en este que están leyendo me referiré a los datos facilitados 2004) cuando el Ayuntamiento tenía, en su término municipal, la propiedad (entre otras cosas) sobre 152 edificios, 18 parques y 4 zonas verdes.foto-1-22-lo-que-vale-teatro

    Seguimos caminando hacia el Salón de Recepciones donde el alcalde Santiago Rodríguez Vega (hoy presidente de la Autoridad Portuaria) recibió a los dos premiados por la Fundación Sabugo Tente Firme de Avilés con su Sardina de Oro. El luarqués Gil Parrondo -un tipo con un par de Oscar de Hollywood por su dirección artística en los filmes ‘Patton’y ‘Nicolás y Alejandra- autor también de los decorados y escenificación de películas del calibre de ‘Lawrence de Arabia’o ‘Doctor Zhivago’aparte de haber trabajado con autores cinematográficos históricos como Orson Welles o Stanley Kubrick. Gil recibía el galardón junto con el poeta ovetense Ángel González, con una considerable cantidad de distinciones a sus cansadas espaldas empezando por el premio Príncipe de Asturias de las Letras 1985.

    Terminado el acto oficial curioseamos por el Salón de Recepciones donde vas pisando por una gigantesca alfombra de 120 metros cuadrados, procedente de la Real Fábrica de Tapices, valorada en 20.000 euros. Llama la atención un gran retrato al óleo (18.000 €) de Julián García Sanmiguel, segundo marqués de Teverga, obra de Dionisio Fierros. En una esquina otro más pequeño (3.000 €) del artista local Gonzalo Espolita reproduce la figura del pintor del siglo XVII Juan Carreño Miranda.

    Bajamos a la plaza de España o El Parche. Hacía un día espléndido y el palacio municipal (5.303.400 €) relucía con el sol; Ángel González manifestó su intención de visitar el parque Ferrera (90.434.320 €) pero el tiempo apremiaba para cumplir con el programa de la organización de tomar una sidra en Sabugo.

Con Ángel Gónzalez y Gil Parrondo.

Con Ángel Gónzalez y Gil Parrondo.

    Enfilamos la calle de La Fruta para admirar, en su final, la espectacular fachada barroca del palacio de Camposagrado (3.097.400 €).

    Camino de la plaza del Carbayo entramos en el recinto de la plaza del mercado (1,2 millones de €). Salió a relucir el consejo turístico de que para conocer una ciudad hay que visitar antes su mercado y su cementerio para hacerse una idea de la misma. Pero hice ver que desde la plaza donde estábamos la necrópolis municipal de La Carriona (10,4 millones) nos cogía un poco lejos. Cuanto más lejos mejor, matizó Ángel González.

    Ya en el centro histórico de Sabugo y tomando una sidra al lado de su iglesia vieja medieval Parrondo –encantado con el casco histórico avilesino– saca a debate el fútbol (es socio del Real Madrid) preguntando por el Real Avilés y sale a relucir el estadio municipal ‘Suarez Puerta’(44,23 millones de €). Ángel González nos mira desganado.

    A la caída de la tarde ambos recogerían su Sardina de Oro en un acto celebrado en un abarrotado teatro Palacio Valdés (5.619.036 €).

    Y llegados a este punto freno en seco convencido de que los lectores, calvos incluidos, se habrán dado por enterados de lo que vale un peine en Avilés.

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Tras las huellas del Adelantado
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Alberto del Río Legazpi | 15-04-2018 | 11:52| 0

Algunos lugares y actividades avilesinas ligadas a Pedro Menéndez

          Aquí en Avilés el personal, por lo general, no sabe mucho de Felipe II, ni de la Casa de Contratación de Sevilla, ni de hugonotes franceses ni tampoco de Flandes o de Sanlúcar de Barrameda. 

          Sabe que aquí nació un marino de guerra que, casi de niño, se echó a la mar y su vida ya nunca dejaría de flotar sobre ella, alcanzando fama en la historia de España por estar al mando de la expedición que fundó, en 1565 y en las costas de América del Norte del considerado, por muchos, como el primer asentamiento europeo (San Agustín de La Florida) en territorio que hoy pertenece a los EE UU.

          Tiene dedicado un conjunto escultórico en el parque El Muelle de Avilés rodeado de cuatro cañones que, en tiempos pasados, estuvieron protegiendo el castillo de San Juan de Nieva que a su vez protegía la entrada a la Ría (mayúscula ella) de Avilés. El monumento que fue inaugurado en 1918 con asistencia de autoridades nacionales comenzó a sacar a Menéndez de Avilés  del archivo de leyendas negras.

          Fue por entonces cuando comenzó a airearse el conocido eslogan de ‘Avilés, la Villa del Adelantado’.

          En 1924, los restos del marino asturiano fueron objeto de un homenaje popular por las calles de Avilés con asistencia de autoridades nacionales e internacionales. Acto que fue filmado. Titulada ‘1924’ es hoy la película más antigua, de las rodadas en Avilés, que se conserva en la Filmoteca de Asturias.

          Éste ‘liderazgo’ cinematográfico y otros hechos –no están todos, el resto son episodio aparte– que ligan a Pedro Menéndez, o al Adelantado, con aspectos, actividades y lugares de la vida local no son muy conocidos. Pasen y lean.22-buscando-a-menendez-hotel-imenendez-pascua-florida-047

         En la bocana de Ría hay que imaginar los tacos que echaría el Adelantado cuando la enfilaba pensando en que iba a pasar las de Caín para llegar hasta los muelles del puerto de Avilés, entonces situado al lado de su casa que estaba en la calle de La Ferrería. Era una singladura, la del estuario avilesino, donde el capitán general tenía que ponerse al timón para sortear con su conocimiento del lugar la catarata de obstáculos en forma de rocas encabronadas como La Rechalda, curvas imprevistas (la actual de Pachico), estrechamientos como el provocado por la isla de San Balandrán, arenales a babor y a estribor por un canal serpenteante que en el siglo XX (y una vez enderezado) sería llamado oficialmente, siglos más tarde, Canal Pedro Menéndez. Viene en las cartas marinas. 

         Atraco este relato en el desaparecido puerto antiguo y desembarco en la calle de La Ferrería, al principio de la cual –en el primer edificio de la margen izquierda, hoy ocupado por oficinas municipales– adquirió casa solariega Menéndez donde vivieron su esposa e hijas y más tarde sus descendientes durante siglos.

         Al lado, en el Ayuntamiento, se puede ver –con suerte– un retrato enmarcado de Pedro Menéndez en el salón de recepciones y en el hall de alcaldía están expuestas sus espadas, réplicas de las auténticas exhibidas en el Museo Naval de Madrid.2222-buscando-menendez-img_9529-comic

         El marino es el personaje más homenajeado en el callejero local; tiene una plaza y una calle que llevan su nombre y otra llamada Florida que tiene toda la pinta de homenaje disfrazado.

         En la calle de La Fruta hay un hotel llamado Don Pedro con escudo en la fachada (que aumenta la categoría histórica de Menéndez ya que lo convierte en Fundador de La Florida) y en la cafetería de dicho establecimiento, situada en los bajos del mismo, está el guerrero (en turnos de mañana, tarde y noche) sentado ante una mesa rellenando una instancia al Ayuntamiento. Eso y el hecho de que el otro hotel de la calle, el antiguo Luzana, haya cambiado recientemente su nombre por el de ’40 Nudos’ le da a La Fruta una brisa marina, extraña en pleno centro de la ciudad.

         Por cierto que la Asociación de Vecinos Avilés–Centro lleva el nombre de Pedro Menéndez y es muy activa en cuanto al rescate y conservación de la memoria del navegante, recuerdo  una recreación del alistamiento (en Sabugo y El Parche) a la flota del Adelantado. Estos homenajes, al estilo de los realizados en San Agustín.USA, tienen la firma de sus inquietas directivas donde destaca la actividad de su secretario Pablo González Castañón.2222-buscando-menendez-img_9530-libro

         Lo que me recuerda que el literato avilesino Santiago García–Castañón (enseñante en la Western Carolina University, de Carolina del Norte.USA) es el autor del libro ‘Vida y fabulosas aventuras de Pedro Menéndez de Avilés’ así como también de la letra del himno dedicado al Adelantado, cuya música se debe a Gonzalo Casielles y que fue estrenado en mayo de 2015. Pero no abandono las letras para hacer mención del libro bilingüe ‘Avilés. España –San Agustín. Florida’ de Nardo Villaboy, quien también y junto con Ramón Álvarez es el autor de ‘St. Augustine- Avilés. 90 Year History of Two Sister Cities’ publicación dirigida al público estadounidense.

          Sus aventuras también están reflejadas en un comic con dibujos de Marinas y textos de José Martínez. 

       Las lecturas me remiten a la enseñanza, en concreto a una academia particular cuyo nombre es «Centro de Estudios Pedro Menéndez Adelantado de La Florida» que está situado, no podía ser de otra forma, en la avenida de San Agustín. 22-buscando-a-menendez-estudios-imenendez-pascua-florida-053

         Como la enseñanza la tengo muy asociada a mis primeros años recuerdo una residencia para niños huérfanos que existía en un palacete de la zona alta de Avilés. Llevaba el nombre Hogar Infantil Pedro Menéndez y funcionó desde 1945 hasta 1967, año en el que sufrió un grave incendio. 

         También se homenajea al célebre marino deportivamente. Recuerdo ver jugar al Club Adelantado de Avilés de baloncesto en el complejo deportivo de Los Canapés, precisamente donde pasado mañana se va celebrar el Open Nacional de Katas «Avilés Villa del Adelantado» según leo en la prensa.

         Hablando de medios de comunicación que conste que en 1932 hubo una nueva revista llamada El Adelantado puesta en marcha por Julián Orbón, editor igualmente del conocido  semanario El Progreso de Asturias.

         Y el progreso de Avilés fue el fin que se marcaron una serie de avilesinos, en febrero de 2007, al fundar un grupo de presión llamado Agrupación Ciudadana El Adelantado que buscaba «sacudir la conciencia local y ponerle las pilas a una sociedad desmoralizada». Nunca más se supo.

         Pero si se que en Avilés hay actualmente una liga de mus llamada Pedro Menéndez (la otra se llama Carreño Miranda) formada por catorce equipos.

         Y si empecé en La Ferrería en ella acabo, señalando que en el interior de la hoy llamada iglesia de San Antonio (ayer de Los Padres y durante siglos de San Nicolás de Bari) hay un mausoleo a la izquierda del altar mayor que contiene los restos de Pedro Menéndez de Avilés a los que, por cierto, les está costando trabajo descansar en paz pues en cinco siglos los han movido, de sitio, diez veces.

         Déjenlos en paz. Please.   

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Espacio dedicado a aspectos históricos, biográficos, costumbristas y artísticos, fundamentalmente de Avilés y su comarca actual, así como a territorios que, a lo largo de los siglos, le fueron afines. Tampoco se excluyen otras zonas del planeta